...a través de Bertha Dudde - 16.04.1961
BD 7874 La verdadera sucesión de Jesús …

Éste es Mi verdadero sucesor, aquel se esfuerza por vivir como Yo en la Tierra, que resiste el sufrimiento y lo acepta con resignación y que cultiva el amor en su interior, pues así madurará en su alma. Solo puedo exhortaros a seguir a Jesús, pues Él, como hombre, recorrió este camino en la Tierra … Su vida fue verdaderamente difícil, pero la soportó con sumisión. Enfrentó la lucha contra las tinieblas; es decir, buscó restaurar el orden en todas partes y traer una luz a los seres humanos, explicándoles por qué se encontraban en las tinieblas espirituales y qué deberían hacer para salir de estas tinieblas. Él iba conscientemente el camino del sufrimiento y del amor … Por lo tanto, Él se transformó a sí mismo de tal manera para que Yo pudiera morar en él. Y este es el camino que todos vosotros debéis tomar, esforzándoos, a través del amor y el sufrimiento, por transformaros para que Yo Mismo, el Amor Eterno, pueda estar presente en vuestras vidas.

Debéis seguirme, debéis esforzaros por vivir la vida que Yo viví en Jesús. Y para esto se requiere en primer lugar la voluntad de reunificaros Conmigo. Solo el amor propicia esta unión, y el sufrimiento purifica vuestra alma, que aún alberga muchas partículas inmaduras. También espiritualiza el cuerpo, para que siga el anhelo del espíritu que habita en vosotros, para que madure junto con el alma, y así puede tener lugar ahora la unificación Conmigo.

Esta purificación debe haber presidida, y es para esta purificación, y para el propósito de la purificación estáis en la Tierra … Y mientras Me toméis a Mí como ejemplo vuestro viaje terrenal no será en vano; os llevará al objetivo. La espiritualización completa y la unificación Conmigo … Un ser humano tenía que serviros como ejemplo, de lo contrario siempre habríais objetado que no podíais seguirme porque estaba más allá de vuestra capacidad, más allá de vuestra fuerza … Pero el camino que Yo recorrí en la Tierra como ser humano fue diseñado de tal manera que todo ser humano pudiera seguirme en ello.

No se exige nada imposible de vosotros, no se exige nada lo que el ser humano pecador no pueda lograr, pues he tomado en cuenta todas vuestras debilidades y faltas, Me he puesto en lugar de cada ser humano teniendo en cuenta su naturaleza y sus circunstancias … porque sea lo que sea … si vivís en el amor, entonces también reunís la fuerza que os permite superar lo más difícil … Crecéis más allá de vosotros mismos porque recibís la fuerza de Mí, así como Yo, por el amor que estaba en Mí, también poseía la fuerza que Me permitió vencer victoriosamente la lucha contra todas las tentaciones que Mi adversario y todos los deseos de la carne …

El amor es fuerza, y por eso tuve que predicar primero el amor y vivir en el amor yo Mismo, para daros un verdadero ejemplo de la forma de vida que os lleva de las profundidades a las alturas, que os libera del adversario, pues el amor es la única arma ante la cual él sucumbe. Debéis seguirme a Mí si queréis liberaros de su poder … Y tampoco se puede evitar el sufrimiento, porque hará que vuestra alma brille y se vuelva clara, un alma que, al encarnarse como ser humano, aún está llena de impurezas porque todavía se encuentra en el reino de aquel que pervirtió su naturaleza, quien, por lo tanto, podría ser llamado “malvado” en el sentido más verdadero de la palabra, y a cuya naturaleza de ser os habéis adoptado cuando os apartasteis de Mí hacia las profundidades, cuando lo seguisteis a él en el libre albedrío …

Las partículas del alma, tras haber pasado por las obras de creación, se han purificado considerablemente antes de unificarse para formar el alma humana, pero aún queda mucha impureza por eliminar, lo cual solo el amor y el sufrimiento pueden lograr … El perdón de vuestra culpa del pecado está asegurado para vosotros, siempre y cuando Me reconozcáis en Jesucristo y pidáis perdón. Esto significa que, al partir de este mundo, encontraréis la puerta al Reino de la Luz abierta … Sin embargo, la luz que ahora irradia hacia vosotros es muy diferente en su grado … Y seréis inmensamente bendecidos cuando vuestra alma podrá ser plenamente irradiada, cuando la luz ya no encuentre impurezas que tienen que ser disueltas.

Y puesto que ya podéis lograrlo en la Tierra, que vuestra alma sea brillante y traslúcida cuando parte de ella, también debéis soportar todo sufrimiento en la Tierra con sumisión y paciencia … Siempre debéis considerar que esto solo beneficia vuestra madurez espiritual; no debéis intentar de libraros de todo sufrimiento; siempre debéis orar: “Padre hágase tu voluntad …” Porque Yo sé por qué os dejé caminar por el camino del sufrimiento y por qué pronuncié las Palabras. “Seguidme …” Si siempre intentáis imaginaros que Yo fue antes que vosotros por un camino mucho más difícil y doloroso que el vuestro, entonces por amor a Mí debéis aceptar todo lo que Yo os envío o permito, pues es la pequeña cruz que os ha sido impuesta para llevarla durante vuestra vida terrenal y eso siempre es beneficioso para vuestra alma …

Amén